Robar
La habilidad de Ladrón te permite sustraer objetos de otros seres vivos, o colar un objeto tuyo en la mochila de alguien sin que se dé cuenta.
Cómo robar
Usa la habilidad y selecciona el objetivo. Cuesta 5 de maná (solo 3 con maestría, 100,0). El objetivo debe estar a 3 pasos o menos, a tu alcance visual y sin demasiada diferencia de altura contigo.
No puedes robar:
- Objetos equipados (salvo la mochila cerrada de alguien, ver abajo).
- Contenedores enteros (solo lo que hay dentro).
- A los guardias.
- Objetos marcados como de novato.
- A otro jugador, salvo que tengas Robar a maestría (100,0).
Formas de robar
- Objeto concreto a la vista — si seleccionas un objeto visible (en el suelo o en un contenedor abierto), intentas llevarte justo ese.
- Mochila cerrada — si seleccionas directamente la mochila equipada de alguien, tienes primero una posibilidad de fallar sin más (no notas nada reseñable); si lo superas, te llevas un objeto al azar de su interior.
- Colar un objeto — si seleccionas algo de tu propia mochila, eliges a quién quieres endosárselo sin que lo note.
El éxito del robo es una tirada enfrentada entre tu Robar y la Detectar del objetivo.
Que te descubran
Cada intento de robo —tengas éxito o no— arriesga que el objetivo (o los testigos) se percaten. Si te descubren:
- Te vuelves criminal (atacable sin penalización) si aún no lo eras.
- Un NPC puede ponerse en tu contra y avisar a gritos.
- Un jugador recibe un aviso de que estás intentando robarle.
Oportunidades de robo
Robar a otros jugadores consume una de tus oportunidades de robo limitadas (de momento, un número fijo para todos; en el futuro las gestionará el gremio de ladrones). Cuando se agotan, no puedes robar a más jugadores hasta que se repongan.
Si robas a un NPC, su mochila se repone sola pasadas unas horas.