Muerte y heridas
En Senderos de Cenizas no mueres a la primera. Cuando tu vida llega a cero no caes muerto: entras en un sistema de heridas progresivas en el que cada golpe mortal te deja en peor estado. De hecho, solo dos cosas te matan de verdad: pasar hambre hasta desfallecer o una ejecución del staff; el resto de golpes solo te hieren o te dejan inconsciente.
Estados de salud
Tu personaje puede estar en uno de estos estados, de mejor a peor:
| Estado | Efecto |
|---|---|
| Sano | Sin penalización. |
| Herido | Pierdes parte de tus atributos. |
| Herido gravemente | Pierdes más atributos y la recuperación tarda más. |
| Herido mortalmente | Al borde de la muerte: caes inconsciente. |
Cada vez que tu vida llega a cero empeoras un estado en lugar de morir: de Sano pasas a Herido, de Herido a Herido gravemente, y así sucesivamente. Las heridas reducen tu Fuerza, Destreza e Inteligencia y se curan solas con el tiempo (la primera herida en unos cinco minutos; las más graves tardan bastante más).
Descansar acelera la cura
Dormir en una posada acelera la recuperación de tus heridas mientras estás desconectado. Cuanto mejor sea el alojamiento, más rápido sanas.
Caer inconsciente
Cuando quedas herido mortalmente caes inconsciente: durante unos segundos no puedes hacer nada. Después despiertas, reanimado junto a tu cadáver, con la energía y el maná muy bajos. Si te derribó una criatura, despiertas con unos segundos de invulnerabilidad para darte un respiro.
Desangrarse
Si caes mortalmente herido frente a criaturas o por accidente, empiezas a desangrarte:
- No puedes combatir ni usar habilidades mientras te desangras.
- El sangrado dura un buen rato y te sientes cada vez más débil.
- Busca a un sanador (alguien con la habilidad de Curación) que detenga la hemorragia antes de que sea tarde.
Si te desangras del todo
Si nadie detiene tu hemorragia a tiempo, tus heridas se cierran solas pero quedas malherido: pierdes la mitad de tus atributos y 10 puntos de tu mejor habilidad. Conviene no llegar a ese extremo.
Muerte definitiva
Solo dos cosas te matan de verdad, dejando un cadáver y haciéndote reaparecer en otro lugar:
- Morir de hambre, si descuidas tu alimentación hasta desmayarte de inanición.
- Una ejecución: un miembro del staff puede ajusticiar a un jugador con el hacha del verdugo, una sentencia que acaba con tu personaje de forma definitiva.
En cualquiera de los dos casos despiertas en la Sala de Thanatos, vestido con la túnica del Nacido, listo para volver al mundo.
Las heridas, el sangrado o caer ante otro jugador no te matan de forma definitiva: te dejan inconsciente o malherido, pero siempre acabas recuperándote (con sus penalizaciones).
Tu cadáver guarda pistas sobre quién o qué te derribó —si fue una persona o un animal, con qué arma, si usó veneno…— que alguien con la habilidad de Forense puede examinar.